HIPSÍPILA (EURÍPIDES)

 

PRÓXIMAS ACTUACIONES

Actualmente no hay actuaciones programadas para esta obra


REPARTO

HIPSÍPILA    Júlia Fortaña

EURÍDICE    Elena Campos

ANFIARAO    Daniel Pérez

EUNEO    Víctor Garrido

TOANTE    Miguel Torrecilla

MENSAJERO    Agustín Pineda

DIONISO    Roberto Campos

CORIFEO    Mª Amparo Sánchez

Itziar Silvestre

CORO    Claudia Alapont

Marta Dasí

Laura Gallardo

Patricia García

Gemma Gimeno

Aina Juraco

Eva Lluch

Aurora López

Mónica Mateu

Raquel Olivares

Marina Oliver

Paula Palau

Laura Rico

Sandra Ridaura

Clarina Ríos

Laura Sáez

Raquel Soler

Jeimy Tituaña

Micaela Villamayor

BACANTES    Sandra izquierdo

Jeimy Tituaña

SOLDADOS    Emilio García

Álvaro Crespi


EQUIPO TÉCNICO Y ARTÍSTICO

ESCENOGRAFÍA

Luis Miguel Arroyo

Marina Blanco

CARPINTERÍA

Luis Arroyo

DIBUJOS

Marina Blanco

FOTOGRAFÍA E ILUMINACIÓN

Luis Miguel Arroyo

DISEÑO

Corfú Disseny Gràfic

VESTUARIO Y MAQUILLAJE

Marina Blanco

Grupo Komos

TÉCNICOS

Cristian Núñez

José De Vega


TRADUCCIÓN

Y RECONSTRUCCIÓN

Miguel Navarro

Joaquín Pastor


DIRECCIÓN

Roberto Campos

Miguel Navarro



EL MITO DE HIPSÍPILA

Hipsípila era nieta de Dioniso e hija de Toante, el rey de la isla de Lemnos, donde las mujeres se conjuraron para asesinar a los hombres porque las despreciaban a causa de su mal olor. Afrodita les había impuesto este castigo porque descuidaron su culto, y por ese motivo los hombres buscaron relaciones amorosas con mujeres extranjeras. Todas asesinaron a los hombres excepto Hipsípila, que facilitó la huida a su padre y le salvó la vida. Cuando Jasón y los Argonautas se dirigían hacia la Cólquide en busca del vellocino de oro, hicieron escala en Lemnos. Jasón se unió a Hipsípila y de esa relación nacieron dos hijos llamados Toante y Euneo, que partieron con su padre de la isla. Tiempo después, las lemnias supieron que Hipsípila las había traicionado al no cumplir el pacto para asesinar a los hombres. Hipsípila tuvo que huir, fue capturada por unos piratas y acabó como servidora del rey Licurgo en Nemea, donde actuaba como nodriza de Ofeltes, el hijo del rey. Al pasar por Nemea el ejército de los Siete contra Tebas, Anfiarao, uno de los Siete, pidió ayuda a Hipsípila para que les indicara una fuente donde conseguir agua. Cuando los conducía a la fuente, dejó al niño en el suelo y éste murió víctima de una serpiente. Eurídice, la esposa de Licurgo y madre de Ofeltes, acusó a Hipsípila y pretendía ejecutarla, pero la salvó la providencial intervención de Anfiarao, que en memoria de Ofeltes organizó los Juegos Nemeos. Gracias a estos juegos, Hipsípila reencontró a sus hijos.




CONTACTA
 

LA TRAGEDIA PERDIDA DE EURÍPIDES REGRESA AL TEATRO

2420 AÑOS DESPUÉS...


LA RECONSTRUCCIÓN DE HIPSÍPILA

Hipsípila no es una tragedia incluida por tradición entre las obras de Eurípides. Se conocía de manera incompleta gracias a abundantes restos papiráceos. Además, por algunos fragmentos mitográficos se sabía su argumento.

Se puso en escena por primera vez, con toda probabilidad, en el año 407 a. C., formando parte de una trilogía con Fenicias y Antíope, obras de las que apenas queda nada.

Varios son los motivos que nos impulsaron a elegirla para intentar una reconstrucción y una nueva puesta en escena de la misma. En primer lugar, es la obra fragmentaria que ofrece más texto entre las obras incompletas de Eurípides y eso nos permitía disponer de un texto base lo suficientemente amplio como para poder realizar nuestra reconstrucción intentando ser, ante todo, fieles a Eurípides. Por otro lado, nos pareció interesante poder ofrecer una obra de Eurípides totalmente nueva y con un argumento vinculado a varias historias de gran relevancia en la mitología griega, de forma que aquellos que se asomasen a ella pudiesen disfrutar con la obra y al mismo tiempo conocer algo más de la ingente producción del genial tragediógrafo.

Pero además de todo esto, intentar la reconstrucción de una tragedia incompleta manteniendo la máxima fidelidad posible a los fragmentos conservados y dotando a la obra de un sentido completo era un verdadero reto. Es la primera vez que se ha hecho este intento en español y en algunos momentos hemos tenido la impresión de recorrer un camino por el que nadie antes había transitado.

En cuanto al método de reconstrucción de la obra, en todo momento hemos intentado ceñirnos a lo conservado como elemento primordial a partir del cual debíamos trazar nuestro texto. Las monografías y los estudios que hemos ido consultando nos han servido de gran ayuda para no alejarnos de lo estrictamente euripideo.

Además, siempre que ha sido posible, hemos reconstruido el texto apoyándonos en versos de otras obras del autor y permitiéndonos muy pocas licencias, de manera que fuera el propio Eurípides el que nos guiase en la reconstrucción de la obra.

Por último, también hemos utilizado todos aquellos autores clásicos que pudiesen aportar cualquier tipo de información para la reconstrucción de la obra. Así, por ejemplo, Homero, Esquilo, Sófocles o Apolodoro han resultado fundamentales en la resolución de algunas dificultades planteadas a lo largo de nuestro trabajo.

Han sido más de dos años de intenso trabajo, pero 2420 años después Hipsípila regresa a la escena...